Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

Un señor maduro con una oreja verde

oreja-verde-detalle

Un día, en el expreso de Soria a Monterde,

vi que subía un hombre con una oreja verde.

 

No era un hombre joven, sino más bien maduro,

todo menos su oreja, que era de un verde puro.

 

Me cambié pronto de asiento y me puse a su lado

para estudiar el fenómeno de cerca y con cuidado.

 

Le pregunté: —Su oreja, señor,

¿por qué es de ese color si ya es usted mayor?

 

Puede llamarme viejo —repuso con un guiño—,

pero me queda esta oreja de mis tiempos de niño.

 

Es una oreja joven que puede escuchar voces

que no oyen los mayores:

 

oye la voz del árbol, de la piedra en el suelo,

del arroyo, del pájaro y de la nube en el cielo.

 

Y comprende a los niños cuando hablan de esas cosas

que a una oreja madura le suenan misteriosas…

 

Todo esto me contó aquel hombre de la oreja verde

aquel día en el expreso de Soria a Monterde.

*****

Poesía: Gianni Rodari (1920-1980).

Ilustración: Margarita Espertino.

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