Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

La Pequeña Hada y la lluvia de colores

a_flowerish_garden_by_ploop26

Ilustración: nicolas-gouny-art

Ya sabéis que en Isla Imaginada habitan todos los seres que han vivido, viven o vivirán las aventuras fascinantes que nos cuentan los cuentos. Pero antes de ser personajes principales, deben prepararse y formarse muy bien para que la historia en el que habitan sea tan bonita, que ningún niño del mundo se canse jamás de leerla o de escuchar cómo se la cuentan sus mayores una y mil veces.

En estas se encontraba nuestra protagonista, una Pequeña Hada que había llegado a la Isla Imaginada hacía dos años.

Acababa de terminar su segundo curso en la Academia de Hadas Buenas con excelentes notas y ¡hasta se había ganado con honores su varita mágica!, si bien solo podía realizar pequeños encantamientos con ella, porque aún le quedaban muchas cosas por aprender. Podía, por ejemplo, hacer que una araña tejiera un jersey para un gusanito friolero. O bien convertir una castaña en una casita nueva para un caracol que hubiera perdido la suya.

Aunque también se metía en líos tremendos, como cuando convirtió toooooda la comida de Isla Imaginada en fruta y durante una semana no hubo otra cosa para comer que no fueran manzanas, peras, sandías, naranjas, mangos, piñas…

La Pequeña Hada esperaba impaciente los días de vacaciones para correr, saltar y jugar por los parques y bosques de Isla Imaginada, que son los más bonitos del mundo de la fantasía. Pero, justo al acabar las clases, en el cielo de Isla Imaginada se había instalado una familia de nubarrones oscuros, que llevaban en sus panzas miles y miles de litros de agua. Les habían gustado tanto los preciosos campos de la isla, que habían decidido regarlos para que dieran buenas cosechas.

Así, que tras tres días encerrada en casita, nuestra Pequeña Hada ya estaba cansada de tanta humedad. Tras el cristal de la ventana observaba aburrida el paisaje requetemojado cuando, de pronto, el sol se desperezó y dejó que asomara entre las nubes un rayo de su brillante luz y, entonces, un precioso arcoíris se dibujó en el cielo.

—¡¡¡Ooooooohhhhhhh!!! ¡¡¡Qué bonito!!!

La Pequeña Hada se dijo:

—Es una pena que mi varita mágica de segundo curso no tenga poder para ordenar que pare de llover. Si al menos la lluvia fuera de colores, todo sería más divertido…

De pronto, abrió mucho los ojos y exclamó entusiasmada:

—¡Claro! ¡Vaya idea más buena! Sería maravilloso que el agua que cae del cielo fuera roja, verde, azul, naranja… ¡Que divertido! ¡Ahora mismo voy por mi varita y mis libros de consulta!

Y, ni corta ni perezosa, se puso a buscar un encantamiento colorido y acuático en el Gran Libro de los Conjuros para Hadas Buenas.

—¡Vamos a ver! Conjuros para bichos, para gnomos, para princesas, conjuros para árboles, para bebés, musicales, conjuros matemáticos… —murmuraba a medida que pasaba las hojas— ¡Uffff!, esto es más complicado de lo que pensaba.

Pero como era voluntariosa y obstinada, siguió buscando:

—Conjuros para enfermedades, de amor, para ogros, para lluvia… ¡Aquí!, ¡aquí debe estar lo que busco!

Emocionada, abrió el libro en el capítulo de los conjuros para lluvia y repasó todos los que allí se nombraban:

—Lluvia de garbanzos, lluvia calentita, lluvia que no moja, lluvia cantarina, lluvia de sopa, lluvia invisible, lluvia de colores… ¡Lluvia de colores! ¡Por fin! Manos a la obra. Mejor dicho, ¡varita a la obra!

La Pequeña Hada abrió la puerta y corrió hacia el jardín, dirigió su varita al cielo y en voz muy, muy alta empezó a recitar el encantamiento:

¡Chincharabón! ¡Chincharabín!

¡Colores del arcoíris, venid a mí!

¡Vestid la lluvia aburrida de rojo, verde y añil!

¡Chincharabín! ¡Chicharabón!

¡Varita haz lo que ordeno hasta que acabe el chaparrón!

De inmediato empezaron a caer del cielo ráfagas de lluvia de todos los colores. ¡Era un espectáculo fantástico!

Charcos multicolor alfombraron los campos, como pequeños lunares en un vestido veraniego. Cataratas azules caían de los canalones de los tejados. Las calles de los pueblos se convirtieron en ríos verdes, amarillos y fucsia y dejaron a los vecinos boquiabiertos y asombrados. Todos salieron a la calle, sin importarles que la colorida lluvia los calara.

La capita mojada de Caperucita Roja se tornó lila, los Pitufos, empapados, eran ahora de color naranja y la melena de Rapunzel de un brillante color morado. El león, rey de la selva, corrió a guarecerse en su cueva cuando su melena se tiñó de rosa ¡No le pareció un color apropiado para un fiero león!

¡Toda Isla Imaginada estallaba en colores, convirtiéndose en el escenario perfecto del cuento más bonito jamás contado!

Y tanto lo disfrutaron sus habitantes, que los abrumados reyes, condesas, alcaldes y presidentas de los diferentes reinos, ciudades y territorios no tuvieron más remedio que proclamar festivos los días siguientes, porque nadie quería perderse el espectáculo maravilloso del mundo pintado de todos los colores imaginados.

Así pasaron tres días más, hasta que las nubes se fueron vaciando y emigraron al mar para volver a llenar sus panzas de agua y seguir su lluviosa ruta.

Fueron los días más divertidos que se habían vivido en la Isla Imaginada en mucho tiempo.

Nadie se molestó en investigar de quién había sido la idea de convertir la lluvia en agua de colores, y es que los personajes de los cuentos viven en el mundo de la Fantasía y no se extrañan de nada, solo disfrutaron del espectáculo. Y, por supuesto, la que más disfrutó fue La Pequeña Hada. Su corazoncito brincaba de alegría al ver a sus vecinos y amigos tan contentos.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

rainbow_pencil_avatar_by_shirokuro_chan

Si quieres, también puedes escuchar “La Pequeña Hada y la lluvia de colores” con la voz de Angie Bello Albelda

logoAngie

Santornem’hi Monrelat

64 comentarios el “La Pequeña Hada y la lluvia de colores

  1. latortugacasiopea
    09/08/2016

    A la Victòria i al Pau els hi ha agradat molt. Bé al Pau, no ho se perquè s’ha quedat fregit abans que acabes però amb aquest conte queda inaugurat les sessions nocturnes de dimarts de conte amb els meus patufets

    Petoooons i gràcies pel passaport a la illa imaginada

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      10/08/2016

      😀 😀 😀 Ens agradarà molt que passegeu amb nosaltres per aquets indrets, tot i que sabem de bona tinta que la Victòria i el Pau tenen una porta que els porta directa cap a la Illa Imaginada a casa seva. Ens han dit que viuen amb una Tortuga que els porta sobre la seva closca molt lluny i quan la Tortuga està enfeinada, fan servir un secret molt ben guardat: els dibuixos dels temps. Potser algun dia ens explicaran com fer-los!!

      Me gusta

  2. Yeimy Viviana Mendieta Espinossa
    03/08/2016

    Hermoso lleno de magia y aventura…………

    Le gusta a 1 persona

  3. srajumbo
    04/07/2016

    Ay martes..no sabes lo que necesito yo ese don hoy, para que un par de amargadas de mi pueblo dejen de joder.

    Le gusta a 1 persona

  4. Pingback: La Pequeña Hada y la lluvia de colores – Estimulación temprana práctica : Los lazos de la comunicación y el amor de 0 a 7 años

  5. Carmen Cifuentes
    22/06/2016

    Precioso y colorido cuento!! Así debe ser la vida, llena de colores y tomando las situaciones con la mejor filosofía. Un beso!

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      23/06/2016

      🙂 ¡Nadie mejor que tú sabe eso! Tomar la vida de forma positiva es algo que a menudo abordas en tus entradas 😉 ¡Un abrazo, amiga Carmen!

      Le gusta a 1 persona

Nos encanta que nos cuentes

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 21/06/2016 por en Cuento amigo y etiquetada con , , , , , , , , , .
A %d blogueros les gusta esto: