Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

El pajarito

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Ilustración: NynjaKat

Hace mucho, muchísimo tiempo, cuando la Tierra era un lugar muy frío, muy frío; tanto, que parecía que no había estaciones, una bandada de pájaros que vivía en las tierras norteñas decidió emigrar a parajes más cálidos en busca de temperaturas benignas y, antes de que llegaran las crudas heladas del invierno, emprendió el vuelo con la intención de no regresar hasta la siguiente primavera.

Un pajarito del grupo, que tenía el ala medio rota y no podía volar, fue incapaz de emprender el vuelo para seguir a sus amigos. Muy triste, se quedó contemplando cómo sus compañeros se alejaban y se iban convirtiendo en un puntito cada vez más diminuto en el cielo azul, hasta que se perdieron completamente de vista.

Cuando se quedó solo, miró a su alrededor, quería encontrar un lugar calentito y seguro en el que poder guarecerse.

No muy lejos de donde estaba, había un espeso bosque lleno de imponentes árboles y pensó: «tal vez ellos puedan protegerme del frío durante las heladas, pues ya no tardarán en llegar». Y aleteando lo mejor que pudo, llegó hasta el lindero del bosque.

El primer árbol que encontró fue un imponente álamo blanco, de hermosas hojas plateadas:

—Álamo, ¿me dejarías vivir este invierno en tus ramas? Sería solo hasta la llegada del buen tiempo —le dijo el pajarillo.

—¡Vaya idea absurda que has tenido! ¡Claro que no te dejaré vivir en mis ramas! ¿Acaso no ves que ya tengo bastante trabajo con cuidar de mis hojas? ¡Lárgate!

El pajarito, con el ala medio rota, se fue volando como pudo y se dirigió hasta el árbol siguiente, un castaño robusto y frondoso:

—Castaño, ¿puedo hacer mi nido en tus ramas hasta que llegue el buen tiempo? Mi ala está herida y casi no puedo volar  —imploró el avecita.

—¡Naturalmente que no te dejo! Si te permitiera hacer un nido, picotearías mis ramas y mis castañas y eso es algo que no soporto. ¡Mis ramas y mis castañas son mías y solo mías! ¡Fuera de aquí ahora mismo!

Casi sin fuerzas, el pájaro voló como pudo hasta la orilla del río, donde un enorme sauce estiraba sus brazos hacia la fría corriente:

—Sauce, amigo, tengo el ala medio rota y necesito guarecerme del frío y de las heladas que ya no tardarán en llegar. ¿Podrías protegerme entre tus ramas hasta que vuelva el buen tiempo?

—¡No! ¡De ninguna de las maneras! Yo jamás doy cobijo a desconocidos y a ti no te conozco de nada. No eres como los pájaros que vienen a visitarme cada primavera. ¡Esos sí que tienen clase! Pero tú… —dijo mirándolo con desprecio— ¡Vete!

Desanimado, el pobre pájaro ya no sabía hacia dónde dirigirse y desorientado siguió volando como pudo, con su alita medio rota, pensando que moriría vagando por aquel inmenso bosque, sin recibir ayuda de nadie.

Un abeto, que hacía rato que lo veía volar, le preguntó cuando pasó por su lado:

-Pajarito, ¿adónde vas?

—No lo sé. Estoy tiritando de frío. No he podido seguir a mis amigos en su vuelo porque tengo el ala herida. He pedido a tus hermanos, los otros árboles del bosque, que me cobijaran; solo sería hasta que llegue el buen tiempo, pero ninguno de ellos me ha dejado que hiciera un nido en sus ramas y yo ya no puedo apenas volar con mi ala medio rota.

—Ven a mis ramas —le dijo el amable abeto—, puedes elegir la que más te guste. En este lado, reguardado del viento helado del norte, estarás más caliente.

—¡Muchas gracias! —dijo agradecido el pajarito— ¿Me dejarás quedar durante todo el invierno?

—¡Naturalmente! —respondió el abeto—, nos haremos compañía mutuamente.

Un pino, que estaba muy cerca del abeto y lo había oído todo, le dijo al ave:

—Pajarito, yo puedo ayudar también. Aunque mis ramas no son frondosas, puedo defender un poco del frío a mi primo el abeto. Haz tu nido en este lado; yo pararé el viento y os protegeré a los dos.

Contento, el pajarito construyó su nido en la rama más grande del abeto, muy cerca del pino, que lo amparaba también con sus ramas.

Bajo los dos árboles crecía un arbusto de enebro, que al oír lo que ocurría le dijo al pajarito:

—Yo también puedo ayudarte si quieres. Puedes alimentarte de mis bayas cuando tengas hambre. ¡Seguro que te gustarán!

El pajarito era feliz en su casa, tan caliente y confortable, y con su nueva familia. Cada día bajaba a visitar al enebro, que le ofrecía gustoso sus frutos para que se alimentara.

Los árboles que no habían querido ayudar al pajarillo no dejaban de murmurar.

—Yo jamás le prestaría mis ramas a un pájaro extranjero que no conozco de nada —decía el sauce.

—A mí me daría miedo perder mis castañas —añadía horrorizado el castaño.

—Mis hojas son lo más importante para mí —sentenciaba el álamo.

Y los tres, muy altivos, retiraron la palabra a sus primos, los árboles que habían cobijado al pajarito herido.

Poco después, llegó el Rey Invierno al bosque. Majestuoso y frío, apareció seguido de sus revoltosas hijas Nieve y Escarcha y de sus traviesos hijos Viento y Hielo, que corrían por todos los rincones del bosque, jugando a perseguirse. Les encantaba jugar al escondite entre los árboles. Soplaban sus alientos gélidos sobre las hojas y estas se estremecían y caían al suelo muertas de frío:

—¡Te encontré!

—Papá, ¿podemos ir a jugar entre aquellos árboles? —preguntó Escarcha a su padre Invierno, señalando hacia el lugar en el que el pajarito tenía su casa.

—No, no juguéis allí. Aquellos árboles han sido buenos y generosos con quien les pidió ayuda; por eso voy a hacerles un regalo: les permitiré conservar sus hojas siempre verdes.

Y así fue como aquel invierno al abeto, al pino y al enebro no se les cayeron las hojas como al resto de los árboles del bosque. Las conservaron hasta la primavera siguiente, cuando les nacieron nuevos brotes. Y, desde entonces, ha seguido siendo así.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

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shirokuro-chan

Si quieres, también puedes escuchar “El pajarito” con la voz de Angie Bello Albelda

logoAngie

Santornem’hi Monrelat

83 comentarios el “El pajarito

  1. latortugacasiopea
    25/11/2016

    Pero que belleza! Otra joya para dormir a mis peques mientras yo disfruto como enana leyendo a la luz del movil.

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    • Martes de cuento
      26/11/2016

      🙂 Me temo que tus peques son una excelente excusa para tener para ti misma ese momento mágico del día que consagramos (o deberíamos) a la lectura. ¡Me alegra mucho que los cuentos del martes sean motivo de unión entre vosotros! ¡Dulces sueños!… dormidos y despiertos 🙂

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  2. mokattz
    25/05/2016

    Este es un hermoso cuento que habla del valor de la solidaridad, la importancia de la ayuda en tiempos de crisis y que debemos aprender a cultivar.

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    • Martes de cuento
      26/05/2016

      🙂 Por desgracia, hay mucho árboles de hoja caduca en nuestro mundo que no se paran a ayudar a los demás. ¡Gracias por leer el cuento! 🙂

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  3. Pingback: El pajarito – Espacio de Arpon Files

  4. Arpon Files
    07/05/2016

    Un cuento que, además de metafórico, nos habla de cosas que a muchos nos pasan desapercibidas, los árboles que no pierden sus hojas en el invierno. Notable

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    • Martes de cuento
      09/05/2016

      🙂 Como se suele decir se non è vero, è ben trovato ;), y es lindo pensar que algunos árboles no pierden las hojas porque fueron generosos con alguien que los necesitó. ¡Un abrazo y gracias por compartir!

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  5. srajumbo
    11/04/2016

    Ya sabía yo que los pinos son buenos. Te lo dice una que es de “pinares”…así llaman a la zona donde vivo jejej 😉

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    • Martes de cuento
      12/04/2016

      Pues debe ser precioso el lugar en el que vives 😉
      Además huelen de maravilla. En el mediterráneo también son muy abundantes. Yo los tengo muy asociados al verano y a ese olor especial que desprenden cuando te pones a la sombra de unos de ellos y te amodorras después de la comida, con la brisita fresca… ¡¡qué ganas!! 😀 😀 😀

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      • srajumbo
        12/04/2016

        Jajaja verano, palabras mágicas!

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        • Martes de cuento
          12/04/2016

          ¡Qué ganitas de playa y sol! 🙂

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          • srajumbo
            12/04/2016

            Bueno yo en verano ni playa ni leches porque tenemos mucho trabajo y no podemos salir, pero adoro el buen tiempo.
            Nosotros solemos ir de vacaciones en invierno, aunque ahora que está el niño, voy convenciendo al padre para ir con mejor tiempo. El año pasado fuimos a Santander en septiembre y genial, hasta la playa pudimos disfrutar. Este año nos vamos en mayo a asturias.. No hará tanto calor, pero disfrutaremos igual. Además, estoy deseando llevar al niño al parque jurásico y al acuario 😍

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            • Martes de cuento
              12/04/2016

              🙂 ¡Bravo por esas vacaciones fuera de temporada! Son las mejores, cuando ya no hay tantas aglomeraciones y se puede uno relajar. Ya nos harás un informe de esas actividades tan chulas que pensáis hacer 😉

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              • srajumbo
                12/04/2016

                Si si, nos encanta por eso..los precios son más bajos, la playa es toda para nosotros, no hay colas etc. Supone mucha diferencia y la playa la pisamos igual.

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                • Martes de cuento
                  13/04/2016

                  Pues no lo digas mucho, a ver si das ideas y luego se llena todo 😀 😀 😀 El año pasado yo las hice a finales de mayo y me di unos baños de lujo en Menorca. Toda la isla para nosotros solos 😉

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      • srajumbo
        12/04/2016

        No tienes ig? Tengo cuenta ahí, y está privada por lo que me permito poner fotos más personales. Si tienes, te haré una de las vistas de mis pinos desde casa, encantada.

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  6. Silvina
    24/03/2016

    Reblogueó esto en Lapizázulix, la galaxia del cuento y comentado:
    Otro ejemplo de lo que Martes de cuento nos puede ofrecer. En este caso algo similar a lo que estamos trabajando con las leyendas y mitos.

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    • Martes de cuento
      24/03/2016

      ¡Gracias por elegir Martes de cuento! También podéis encontrar leyendas y mitos en nuestra Imaginopedia y si echáis de menos algún personaje o lugar, solo tenéis que pedirlo. ¡Nos pondremos manos a la obra!

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  7. Maribel
    22/03/2016

    Me parece un cuento que nos enseña a grandes y a pequeños, dar sin pedir nada a cambio,me encantaa xDD

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  8. María
    17/03/2016

    Hoy el cuento me ha hecho llorar. Quizá me ha traído a la mente todas las barbaridades que están sucediendo en este Europa nuestra.
    Como siempre, un placer estar aquí, pese al llanto.
    Besetes de noche, Martes.

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    • Martes de cuento
      17/03/2016

      Cierto, María, somos comos el sauce, que solo queremos pájaros sanos y con pedigrí en nuestra ramas ;( ¡Un beso grande! Gracias por estar siempre cerquita 😉

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  9. Edda Diaz
    16/03/2016

    Hermoso cuento Martes, como decimos en mi pais, se me pianta un lagrimon
    Dios te Bendiga

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    • Edda Diaz
      16/03/2016

      Comparto en mi face

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    • Martes de cuento
      17/03/2016

      ¡Ay, Edda! Tú si me hiciste llorar ahora con esa expresión. De golpe, me vino a la mente mi madre, que murió en 2011, cantando “Melodía de Arrabal”. Recuerdo que, de pequeña, me quedaba embobada escuchándola: “Viejo… barrio… perdoná si al evocarte se me pianta un lagrimón. Que al rodar por tu empedrao es un beso prolongao que te da mi corazón”.

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  10. Julie Sopetrán
    16/03/2016

    Un cuento muy a cuento de lo que está pasando con los emigrantes. Muy hermoso, no lo había escuchado nunca, y la adaptación me parece muy buena. Me ha gustado mucho, amiga. Y bueno, un poco rápido pero inspirado en Pajarito, aquí va mi décima dedicada a él.

    Es en la necesidad
    cuando más nos conocemos
    lo que hacemos o no hacemos
    tiene luminosidad
    Y así nace la Amistad
    Bien lo sabe Pajarito
    por algo lo dejó escrito:
    enebro, pino y abeto
    le ayudaron al completo
    los otros, son muy… zorritos.

    Julie Sopetrán

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  11. suplementoanimico
    16/03/2016

    No sabes lo que me conmovió este cuento ♡ Me encanta tu curaduría cada martes. ¡Muchas gracias por compartir!

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    • Martes de cuento
      16/03/2016

      Gracias a ti por leer y, sobre todo, por comentar. Las palabras de ánimo de los amigos de los cuentos nos ayudan a seguir buscando bonitas historias para vosotros 🙂

      Le gusta a 1 persona

Nos encanta que nos cuentes

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Esta entrada fue publicada en 15/03/2016 por en Cuento clásico y etiquetada con , , , , , , , , , , , , .
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