Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

El cuervo y la zorra

the_fox_and_the_crow_by_khadydemon-d5cewxc

Ilustración: khadydemon

A las afueras de una pequeña aldea, en la linde de un espeso bosque, vivía un cuervo cuyo plumaje era más negro que una noche negra y más brillante que el azabache más brillante. Era por eso que era el animal más vanidoso del lugar.

El presumido cuervo atusaba con frecuencia su plumaje junto a un arroyo que discurría cerca del árbol en el cual vivía y acto seguido se asomaba a la cristalina superficie para admirar su imagen reflejada en las límpidas aguas, que asemejaban un gran espejo.

Había construido su nido sobre la copa de un castaño y desde lo alto divisaba los verdes campos, los vastos sembrados, los prados llenos de flores en los que pastaban ovejas y, justo enfrente, una preciosa casita blanca, en la que vivía una pastora que aquel día estaba atareada en la cocina preparando quesos con la ventana abierta de par en par.

El cuervo, que contemplaba desde las alturas el ir y venir de la muchacha, murmuró para sí con un suspiro:

—¡Mmmmmm! ¿¡Qué veo!? ¡Queso de oveja! ¡Se me hace el pico agua!

La pastora, a medida que iba terminando los quesos, los colocaba en el alfeizar de la ventana abierta para que les diera el aire y se mantuvieran bien frescos.

—¡Ay! —volvió a suspirar el cuervo sin quitar los ojos de los quesos— ¡Parecen tan apetitosos! —Y pensó que sería muy fácil apropiarse de uno cuando la pastora volviera a su faena.

En cuanto vio que la muchacha, absorta de nuevo en su quehacer, le daba la espalda, emprendió raudo el vuelo hacia la ventana abierta, tomó el queso con su pico y regresó de nuevo a su árbol dispuesto a saborear el manjar ajeno.

No lejos de allí, una astuta zorra que llevaba varios días sin comer y vigilaba también a la pastora esperando un descuido para llevarse algo de comida, fue testigo, con desesperación, del hurto del cuervo. Y al ver cómo el ave se posaba en el árbol con el preciado tesoro en su pico, pensó: “Si pudiera yo robarle el queso a ese ladrón…” Y se acercó, con paso ligero, al castaño en el que estaba posado el cuervo:

—Muy buenos días tenga usted, Don Cuervo.

El cuervo, sin abrir el pico con el que tenía sujeto el queso, miró hacia abajo y observó indolente desde su elevada posición a la amable y sonriente zorra.

—Perdone mi atrevimiento, pero no he podido resistirme a darle los buenos días –Y continuó adulando al ave con voz melosa—. Se ve usted tan distinguido sobre la rama de este castaño, con su negro plumaje tan elegante y ese porte ilustre… ¡¿Qué digo ilustre?! ¡Egregio! ¡Conspicuo! ¡Majestuoso!

El cuervo, que como ya sabemos era muy engreído, se puso muy contento al escuchar tales elogios, pero siguió muy callado, sin decir ni pío, fingiendo indiferencia, aunque con los ojos parecía que animaba a la raposa a proseguir su discurso.

—Si es lo que yo siempre digo a todo el que me quiera oír: no existe entre todas las aves que pueblan este planeta quien tenga la gallardía, el porte y la belleza de Don Cuervo.

El pájaro, posado en una alta rama, se esponjaba lleno de satisfacción. Y en su fuero interno estaba convencido de que todo cuanto decía aquel animal que tanto lo admiraba a sus pies era cierto. Porque, ¿acaso había otro plumaje más lindo y lustroso que el suyo?

Desde abajo volvió a sonar, con acento suave y embaucador, la meliflua voz de la astuta zorra:

—Bello es usted, a fe mía, y con el porte más admirable que yo haya podido ver. No sé si su voz estará a la altura de su belleza, pero si es tan melodiosa como deslumbrante es su cuerpo, será imposible encontrar entre las aves que vuelan por el mundo alguna a la que se le pueda igualar en perfección.

Al oír aquel discurso tan dulce y halagüeño, el cuervo quiso demostrar la armonía de su voz y la calidad de su canto, para que la zorra se convenciera de que su gorjeo no quedaba a la zaga de su plumaje. Y, llevado por su vanidad, quiso cantar.

Abrió su negro pico y comenzó a grajear, olvidándose por completo de que, al hacerlo, dejaba caer el queso al suelo. ¡Justo lo que esperaba ansiosa la astuta zorra!

Antes de que el codiciado bocado tocara tierra, se apresuró la raposa a apresar entre sus dientes la suculenta pitanza. Y entre bocado y bocado, le espetó burlonamente a la engañada ave:

—Don Cuervo bobo, ya que os habéis quedado tan hinchado y lleno con mis adulaciones y piropos y no necesitáis otro alimento para saciar vuestra insaciable hambre de alabanzas, podéis ahora hacer la digestión de tanto requiebro que, en tanto, yo me encargaré de hacer la digestión de este delicioso queso de oveja.

El cuervo comprendió, aunque tarde, que no debía haber admitido aquellas falsas alabanzas de la artera zorra. Y escarmentó, de esta forma, para siempre. Desde aquel día, aprendió a apreciar en su justo punto su valía y ya nunca más se dejó seducir por exagerados elogios.

Ahora, cuando en alguna ocasión escucha a algún adulador, huye de él, porque se acuerda de la zorra y sus candongas, que le enseñaron que todos los que halagan a los demás en exceso, sin tener méritos suficientes que lo justifiquen, lo hacen porque esperan lucrarse a costa del que lisonjean.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

rainbow_pencil_avatar_by_shirokuro_chan

shirokuro-chan

 

64 comentarios el “El cuervo y la zorra

  1. Maribel
    21/09/2015

    Ya estoy, llegue al final de los comentarios, esta vez no he podido leerlos todos, bueno lo primero es comentar tu cuento, te voy a halagar, eres una trabajadora incansable que nos das un rato de tranqulilidad y no es un cuento.

    Y continuando con los comentarios, creo que se dicen pocas cosas positivas para incentivar a la gente, puede que no sepamos el término medio de dar ánimos, ver el lado positivo de las cosas y tener que contar sin problemas lo que no nos gusta sin enfurruñarnos. Que difíciles somos..
    Seamos positivos para crecer sin pavonearnos..

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      21/09/2015

      😀 😀 😀 Gracias por tu paciencia, Maribel, de llegar hasta el final para comentar el cuento. Y gracias por tus sabias palabras porque, como tú, yo creo que no sabemos encontrar ese punto exacto y sincero y que casi siempre nos quedamos cortos o nos pasamos 😀 😀 Aunque también es cierto que es difícil, porque cuando hacemos comentarios falta que nos vean la cara, que suele aportar información extra. Será por eso que usamos tanto los emoticones 😀 😀 😀

      Le gusta a 1 persona

      • Maribel
        21/09/2015

        jajajaja xDDD estoy totalmente de acuerdo, una mirada lo dice todo, o casi todo feliz semana

        Me gusta

  2. Muy bueno Martes. Este cuento me recuerda muchísimo a uno mío que se llama “El gato altanero” lo dejo para que lo compruebes,jajaja

    http://cuentosentretenidos-marissa.blogspot.com.es/2013/09/el-gato-altanero.html

    Un abrazo muy fuerte

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      21/09/2015

      😀 😀 😀 A los vanidosos, si eres hábil siempre los puedes engañar sacando un poco de brillo a su ego. Desde luego que tu gato tiene algo del cuervo de la fábula griega. ¡Un abrazo, Marisa!

      Me gusta

  3. lottar
    20/09/2015

    Hola Martes de cuento! Te he nominado a un premio en la Luna Escarlata https://lalunaescarlata.wordpress.com/2015/09/20/hiel-y-miel-el-as-de-mary-boom-del-relato-sweet-dark-black-capitulo-4/
    Enhorabuena!
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

  4. christianmolinacom
    16/09/2015

    yo tengo la suerte de rodearme de gente que lo máximo que me dicen es “no está mal”. Son unos buenos educadores de mi ego, por mucha rabia que me den a veces. Precioso cuento e importante moraleja.

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      17/09/2015

      Pues tú no te cortes, cuando necesites subir el egolesterol, lo dices y nos vamos todos a tu blog a hacerte la ola 😉 Al fin y al cabo, lo haces muy bien, que nosotros te seguimos y creemos que eres muy ocurrente. No hagas caso de esa gente que te rodea, que tal vez les pasa lo que a otra zorra con las uvas… ¡pero eso es otro cuento! 😉

      Le gusta a 1 persona

  5. exudus999
    16/09/2015

    Que bien se siente, leer un buen cuento 🙂

    Le gusta a 1 persona

  6. suplementoanimico
    15/09/2015

    Mirá vos… me encantó.
    Mi abuela suele decirme siempre: cuídate de los aduladores, porque la sorpresa no vendrá en halagos.

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      16/09/2015

      😀 😀 😀 ¡Nos encanta leer que te encanta! 🙂 Y nos encanta ese refrán, que no conocíamos pero que incorporamos a los que ya usamos porque somos forofos de los refranes 🙂
      Si tienes tiempo y ganas, lee el cuento que dedicamos a las abuelas, un homenaje a esas personas tan especiales en nuestra vida. ¡Un abrazo de miles de kilómetros!

      Le gusta a 1 persona

  7. Puff!! Creí que me había equivocado de sitio, pero al final encontré la casilla de opinión, OPINIÓN.
    Excelente versión de una fábula de la que siempre es bueno recordar cuánto nos parecemos a ciertos animales.
    Un fuerte abrazo y buenas noches.

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      16/09/2015

      😀 😀 😀 😀 Es que como este es un lugar de libre expresión y no enviamos a la papelera ningún comentario y, además, los contestamos todos, se acumula la letra. Pero nos alegramos que hayas encontrado el camino y nos hayas dejado tu comentario, Isabel. Abrazos de miércoles.

      Me gusta

  8. magailustra
    15/09/2015

    Excelente historia 😀 para reflexionar y muy entretenida. Un gran abrazo

    Le gusta a 1 persona

Nos encanta que nos cuentes

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 15/09/2015 por en Fábula y etiquetada con , , , , , .
A %d blogueros les gusta esto: