Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

El caracol y el rosal

SnailAndRoseTree

Ilustración: Sanaa Legdani

Rodeaba aquel jardín un bosquecillo de avellanos, y más allá se veían campos y prados con vacas y ovejas. Justo en el centro del jardín, crecía un rosal cargado de rosas y bajo él habitaba un caracol que tenía mucho en su interior, pues se llevaba a sí mismo.

—¡Esperad a que llegue mi momento! —decía—. ¡Haré algo más grande que dar rosas o avellanas o que proveer leche, como las vacas y las ovejas!

—¡Mucho espero yo de usted, caracol! —respondió el rosal—. ¿Pero se puede saber cuándo va a llegar ese momento?

—Me tomo mi tiempo —dijo el caracol—. Así que no tenga usted tanta prisa, que le quita la emoción.

Al año siguiente, el caracol estaba, exactamente, en el mismo lugar: bajo el mismo rosal, lleno de brotes y cargado de rosas frescas y nuevas. El caracol se asomó, sacó sus cuernos y los volvió a recoger.

—¡Todo exactamente igual que el año pasado! No ha habido progreso alguno. El rosal sigue floreciendo, ¡no irá más allá!

Pasó el verano y pasó el otoño. El rosal siguió dando flores y echando brotes hasta que cayeron las primeras nevadas y el intenso frío. Entonces, se inclinó hacia la tierra y el caracol se arrastró bajo él.

—¡Ya es usted un rosal viejo! —le dijo—. Pronto tendrá que ir pensando en dejarnos. Ya le ha dado al mundo todo lo que llevaba dentro y si hacer eso ha servido de algo, es una cuestión en la que yo no tengo tiempo para pensar. Pero es evidente que no ha hecho usted nada para evolucionar interiormente, de lo contrario las cosas no le habrían ido de este modo ¿Cómo lo justifica? ¡En poco tiempo se quedará como un palo! ¿Entiende lo que le estoy diciendo?

—¡Me asusta usted! —exclamó el rosal—. ¡No había pensado en ello!

—No, ¡está claro que nunca se ha tomado la molestia de pensar! ¿Alguna vez se ha preguntado por qué florecía usted y cómo florecía? ¿Y por qué florecía de ese modo y no de otro cualquiera?

—¡No! -dijo el rosal—. Yo florecía de dicha, otra cosa no podía hacer. El sol tan cálido, el aire tan puro, bebía el refrescante rocío y la fuerte lluvia. ¡Respiraba, vivía! De la tierra me llegaba energía, y también me llegaba energía desde arriba, sentía una felicidad siempre nueva, siempre grande. Por eso debía florecer, ¡era mi vida, no podía hacer otra cosa!

—¡Ha llevado usted una vida muy cómoda! —dijo el caracol.

—¡Sin duda! ¡Todo se me dio! —se avino el rosal—. Pero, ¿Y a usted? ¡Se le dio aún más! Usted es una de esas naturalezas pensantes y profundas, ¡uno de esos seres de grandes luces que algún día asombrará al mundo!

—No tengo la menor intención de hacer tal cosa —dijo el caracol—. El mundo no me interesa. ¿Qué tengo yo que ver con el mundo? ¡Tengo más que suficiente conmigo mismo y en mí!

—¡Pero en este mundo todos debemos ofrecer lo mejor de nosotros a los demás! ¡Aportar lo que podamos! Es verdad que yo solo he dado rosas, pero… ¿y usted? Usted, que tanto recibió, ¿qué es lo que le ha dado al mundo? ¿Qué piensa darle?

—¿Que qué le he dado al mundo? ¿Que qué le daré? ¡Yo escupo al mundo! ¡No sirve para nada! No me interesa. ¡Usted eche rosas, porque no sirve para más! ¡Deje que los avellanos produzcan avellanas! ¡Que las vacas y las ovejas provean de leche! Cada uno tiene su público, pero yo… ¡Yo me sobro y me basto a mí mismo! Voy a encerrarme dentro de mí y allí me quedaré. ¡A mí el mundo no me interesa!

Y dicho esto, el caracol se encerró dentro de su caparazón a cal y canto.

—¡Qué triste! —Se apenó el rosal—. Yo no sería capaz de encerrarme así ni con la mejor voluntad. Siempre tengo que abrirme, echar rosas. Es verdad que mis pétalos caen y se los lleva el viento, pero una vez vi cómo guardaban una de mis rosas dentro de un libro; cómo una de mis flores encontró un lugar prendida en el pelo de una muchacha; y otra recibió el beso de un niño, al que hice feliz. Ver todo eso me hizo mucho bien; fue una auténtica bendición. ¡Todos esos son mis recuerdos! ¡Esa es mi vida!

Y el rosal siguió floreciendo y el caracol siguió encerrado en su casa, pues el mundo no le interesaba.

Y pasaron muchos años.

El caracol se había convertido en polvo, el rosal se había convertido en polvo; también aquella rosa guardada en el libro se la había llevado el tiempo… Pero en el jardín otros rosales florecían y en el jardín otros caracoles seguían encerrándose en su casa y escupiendo al mundo, porque el mundo no les interesaba…

¿Queréis que volvamos a leer la historia otra vez desde el principio? Aunque eso no la hará distinta.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

rainbow_pencil_avatar_by_shirokuro_chan

shirokuro-chan

Si quieres, también puedes escuchar “El caracol y el rosal” con la voz de Angie Bello Albelda

logoAngie

Santornem’hi Monrelat

50 comentarios el “El caracol y el rosal

  1. ¡Arriba los rosales! Yo y mis niñas nos estamos dando banquete de martes de cuento en sábado. Un abrazo, lindo cuento. 💜 🌹🍄🍒🍉 (una de ellas ha querido dejar su mensaje de dibujitos) jeje5

    Me gusta

  2. elcuadernodeclara
    21/05/2015

    Precioso como siempre y ay! si hubiera más rosales que caracoles… 🙂

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      22/05/2015

      Pues sí, Clara, si hubiera más rosales seguramente todos seríamos más felices, pero como muchas veces nos creemos que en nosotros empieza y se acaba el mundo, como lo cree el caracol, no hacemos nada por mejorar nuestro entorno.
      Gracias por tu visita 🙂

      Me gusta

  3. lamariposavioleta
    21/05/2015

    Muchisimas Gracias por todo el amor que he recibido aqui, desplegado con extrema creatividad, esmero, tiempo y dedicación.

    Muchísimas Gracias por cada letra e imagen entregada en este sitio que aprendi a amar, valorar y atesorar dentro de mi corazón, en la profundidad de mi propia alma.

    Sigue

    Aunque vivir apriete,
    no abandones tu camino.

    No renuncies a intentarlo una vez más
    antes de darte por rendido.
    No te prives de una nueva oportunidad
    aunque las previas no funcionaran.

    Si la vida aprieta, afloja el cinturón,
    pero no te apartes del camino.

    Sigue por los que te antecedieron,
    sigue por los que te perpetuarán,
    sigue por los que te acompañan,
    sigue por quien tú quieras…
    pero sobre todo, sigue por y para ti.
    Vuelve a darte permiso. Te lo mereces.

    En realidad, abandonar tu camino,
    es abandonarte a ti mismo.
    No renuncies a lo que te ofrece
    sin estar seguro de haber integrado
    todo lo que ya te ofreció.
    Todo lo que queda pendiente.

    Y si te retiras, que sea para descansar,
    para tomar un aliento, y volver.

    Volver tan pronto como puedas.
    Volver con tu todo y con tu nada.
    Con tu miedo y con tu atrevimiento.

    Aunque apriete. Aunque no sea fácil.
    No renuncies… el camino sigue dispuesto
    a encontrarse siempre contigo.
    Porque en realidad, el camino eres tú.

    Fuente: https://siempremodablog.wordpress.com/2015/05/09/sigue/comment-page-1/#comment-77

    Comentario:

    Honestamente, hay cosas que no comprendo ni nunca voy a comprender. Hay determinadas cosas que son verdaderamente incomprensibles para mi.

    Seguir el camino, cuando no se comprende parte del camino recorrido, parte del camino transitado, parte de ese camino cuando te encuentras con seres que te elevan tu ser, que comparten el poder del conocimiento contigo, que te elevan tu alma, que te activan tu inteligencia, que te exacerban tu intuicion, que te sanan por dentro, que te inspiran tu creatividad, que te equilibran tu serenidad, que te producen paz, que te despiertan y estimulan tu capacidad de entregar amor puro y noble desde tu propio espiritu, que te alientan y te agradecen en forma noble.

    Seguir como si nada hubiera pasado en el trayecto de ese camino, como si no hubieras aprendido nada de recorrerlo juntos, como si el otro no hubiera dejado huella alguna en tu camino cuando te encontro naturalmente, sin buscarte.

    Seguir en esas condiciones no tiene sentido para mi.

    Equivocarse, reconocer nuestros errores y perdonarlos.

    Alentar y agradecer, amar y ser amado, hablar y contestar, explicar y comprender, enseñar y aprender, amar y agradecer, son movimientos que deberian fluir natural y espontaneamente, con humildad y sencillez de espiritu, reconociendo los propios errores, la cobardia de no sacarte las miles de máscaras que te pusiste en el camino que has recorrido hasta hoy.

    ¿Seguir para que de esta manera? ¿Con que proposito asi despues de todo?

    Solo debías ser tu mismo, no otro, tu, nada mas que tu, articulando tu propia voz, esa voz que es tan hermosa de escuchar porque es propia, equivocada o certera, es tuya y por eso es maravillosa, tiene la magia singular de ser tuya y no de otro.

    La belleza que emana de la verdad, de la autenticidad, de lo espontaneo, de lo natural no tiene comparación alguna.

    Recorrer el camino siendo tu mismo, no aparentando ser otro. Eso es lo unico que deberias haber hecho en tu vida, para seguir hoy recorriendo el camino de otra manera. No de esta.

    Repito hay cosas verdaderamente incomprensibles para mi, para mi alma, no las entiendo, y no creo que las vaya a entender alguna vez.

    ¿Seguir?

    ¿Seguir con las mismas máscaras o con otras nuevas, seguir escondiéndote del mundo conocido o desconocido por ti mismo, escondiéndote de ti mismo?

    No tiene sentido para mi, seguir asi. No hay crecimiento verdadero, no hay autenticidad, no hay espontaneidad.

    ¿Que hay?

    Hay silencio, hay palabras actuadas, artificiales, impecables, pero no portan tu verdad. No. No la tuya

    Seguir, vale la pena, cuando miramos para atras y nos arrepentimos de lo que no hicimos, no de lo que dijimos o hicimos cuando pudimos hacerlo: I should have done or said that….Deberia haber hecho o dicho aquello….

    Yo en lo personal, jamas me arrepiento de lo que digo o hago, equivocada o no, no soy resultista, no se especular, no se jugar al ajedrez, ni me interesa aprender a jugarlo.

    Yo solo me arrepiento de lo que no hice o dije pudiendolo haber hecho naturalmente, sencillamente, espontaneamente.

    La magia del amor verdadero fluye natural y espontaneamente.

    Sigue tú, de esa manera tu camino, de la manera que tu decidas libremente, pero escondiendo y velando tus verdaderos sentimientos (pensamientos y emociones) no te encontrarás contigo mismo, no te encontrarás finalmente con el amor que produce verdadera felicidad, plenitud y paz al alma.

    No recorreras el camino que te permita encontrarte con tu propia verdad: TU.

    Pat, la mariposa violeta

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      21/05/2015

      Pat, mariposa violeta 🙂 Tu comentario, como siempre, nos aporta ese punto espiritual a los que te leemos. La poesía-pensamiento inicial es muy bonita, hemos visitado el blog en el que inicialmente se publicó. Y la reflexión que provocó en ti. Y tienes toda la razón, deberíamos ser nosotros mismos. Siempre y en todo lugar, sin máscaras que escondieran nuestros sentimientos.
      Estamos seguros de que tú intentas mostrarte tal y como eres y todo lo que llevas en tu alma lo compartes a manos abiertas.
      Gracias por tus reflexiones y gracias por compartirlas. Siempre nos invitan a la introspección y a la paz.
      ¡Un abrazo muy, muy grande!

      Le gusta a 1 persona

  4. madamebovary
    20/05/2015

    Caracol, col, col… Saca los cuernos al sol. El caracol sale al tiempo del arcoíris y salpica caminos y senderos con su lento andar, y su casa traza una preciosa espiral. Ambos, caracol y rosa, hermosean el jardín junto a las gotas de la lluvia pasada.
    Abrazos.

    Le gusta a 2 personas

    • Martes de cuento
      21/05/2015

      Madame Bovary, que lujo de comentario poético 🙂 ¿Qué sería de los jardines sin rosas y sin caracoles? Y que triste sería si después de la lluvia que nos ha mojado no pudiéramos contemplar el espectáculo multicolor de un arcoíris.
      ¡Un abrazo!

      Me gusta

  5. juani casco
    20/05/2015

    Todos tenemos días en que somos caracoles mirándonos el ombligo, sin tener poco o nada que ofrecer al mundo. En cambio otros, nos convertimos en rosales maravillosos, alegrando con nuestro perfume y belleza, que todos tenemos sin duda, a los que tenemos cerca. Con una sonrisa, una palabra amable, un beso etc.
    Aunque también tenemos espinitas…….así y todo yo conozco un caracol muy simpático “Caracolito, el caracol veloz” que también nos produce una sonrisa, y tengo un rosal en mi jardín que cuando tengo un día caracolero, con sólo mirarlo me alegra las antenitas. Abrazos.

    Le gusta a 3 personas

    • Martes de cuento
      21/05/2015

      🙂 A nosotros nos parece que tú eres mucho más rosa que caracol. Siempre dispuesta a ofrecer y siempre con dulzura y amabilidad. Tus rosas son tus cuentos, como el de nuestro amigo “Caracolito, el caracol veloz” y todos los otros que has ido compartiendo aquí.
      ¡Un abrazo de cuento, Juani!

      Me gusta

  6. Como cada semana, mi agradecimiento por el cuento y su ilustración. Me simpatizan los caracoles, me gustan las rosas. Pero quien escribió este cuento está claro que estaba favor de las rosas. Muchas gracias por estos momentos.
    Un abrazo!!

    Le gusta a 2 personas

    • Martes de cuento
      20/05/2015

      😀 😀 😀 Como buena amante de la naturaleza que eres, no podía ser de otro modo.
      Parece que al señor Andersen le gustaba dar rosas al mundo. Quizá escribió el libro en respuesta a sus detractores, que los tuvo. Quizá, cansado de oír que sus cuentos no servían para nada y que tendría que ofrecer cosas realmente útiles al mundo respondió con este cuento 😉
      ¡Un abrazo Isabel!

      Le gusta a 1 persona

Nos encanta que nos cuentes

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 19/05/2015 por en Cuento clásico y etiquetada con , , , , , , .
A %d blogueros les gusta esto: