Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

El Gran Libro Rojo del Queso

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Ilustración: Yusuke Yonezu

En Roenchistán, el país de los ratones, hay una universidad a la que asisten los roedores más listos del planeta. En ella, dan lecciones eminentes maestros de la nación y del extranjero que enseñan cómo distinguir el olor, el sabor y la textura de todos los quesos que se elaboran en el mundo. Incluso se aprende a diferenciarlos por el ruido que hacen al caer.

Es necesario trabajar mucho y muy duramente para obtener el título de Quesero. Una vez obtenido el diploma, muchos ratones hacen oposiciones para poder entrar a trabajar a las órdenes del Gran Maestro Quesero y, de este modo, intentar conseguir, algún día, leer los secretos del Gran Libro Rojo del Queso en el que está escrita la auténtica y única receta del Queso Sublime, el queso más rico de todo el universo.

La fórmula secreta solo la conoce el Gran Maestro Quesero, que es quien se encarga de prepararla con la ayuda de un equipo de ratones de confianza.

Todo se cuece en la gran cocina, de la que siempre sale un penetrante y exquisito aroma y en la que los ratones se afanan, cada uno con su labor.

La leche llega a través de grandes cañerías, directamente de las ubres de las mejores vacas suizas, escogidas exclusivamente para este menester después de una dura selección.

Las vacas, además de tener un determinado número de manchas negras estratégicamente repartidas por todo el cuerpo, deben saber de memoria las tablas de multiplicar y el nombre de, como mínimo, setenta estrellas. También deben tener muy buena ortografía y una caligrafía impecable; conocer al dedillo en qué época del año florece cada uno de los árboles de Roenchistán y ser diestras en el manejo del teclado del ordenador, ya que no se acepta a las vacas que usan ratón.

La leche que sirve para elaborar el Queso Sublime únicamente puede proceder de estas vacas tan inteligentes, porque si la vaca es tonta, la leche puede agriarse y el queso se echaría a perder irremediablemente, lo que sería un auténtico desastre para los habitantes de Roenchistán.

Una vez que la leche llega a la cocina, cientos de ratones la recogen con cubos de hojalata y, con mucho cuidado, la transportan hacia el centro de la cocina, donde la vierten dentro de una gran olla de cristal para que hierva, a fuego lento, durante dos días enteros.

Pasados los dos días, el Gran Maestro Quesero añade los ingredientes secretos y esta mezcla, una vez bien removida, reposará durante 8 meses, cinco días y diecisiete minutos en una cámara oscura. Transcurrido ese tiempo, el Queso Sublime ya está listo para ser consumido.

Pero antes, ante todos los habitantes de Roenchistán, el Gran Maestro Quesero examina minuciosamente el color y el olor del queso, corta un pequeño pedacito y, en medio del más absoluto silencio, lo deja caer sobre un plato de fina porcelana china, que perteneció al rey Tāng. Si el ruido lo satisface, roe medio gramo de queso.

Todo el mundo aguanta la respiración; si el Gran Maestro Quesero sonríe, los ratones aplauden entusiasmados, esperan el trozo de Queso Sublime que les corresponde y celebran una gran fiesta.

Por el contrario, si el Gran Maestro Quesero se pone muy serio y baja la cabeza, todo el mundo empieza a lamentarse durante tres minutos y medio, pasados los cuales vuelven rápidamente al trabajo para empezar a fabricar otro queso, porque los ratones no se cansan de intentarlo y nunca se dan por vencidos ni se desaniman.

Cada vez que en Roenchistán un Queso Sublime no sale como se esperaba, los ratones se lo regalan a los humanos y es por eso por lo que en el mundo tenemos tantas clases de queso distintas.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

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11 comentarios el “El Gran Libro Rojo del Queso

  1. Maribel
    07/10/2016

    Vaya cuento mas maravilloso,, claro ahora entiendo la causa de tantos quesos diferentes, olorosos, ahumados, cremosos, ummm le doy las gracias al maestro quesero por repartir entre los humanos, besss cielo.

    Le gusta a 1 persona

  2. #Jerby
    04/03/2015

    Bueno, bueno, bueno… #Martes, cómo no me dijiste que tenías este cuento.

    Me ha traído hasta aquí #Bolboreta, la mariposa. Ya sabes que es tan despistada como tú. Lo bueno que tienen sus despistes es que encuentra cuentos tan bonitos como éste.

    Lo del ‘libro rojo’ me trae tantos recuerdos… pero esa será ya otra historia…

    Le gusta a 2 personas

    • Martes de cuento
      04/03/2015

      🙂 Sí que ha sido un olvido imperdonable. La verdad es que es imprescindible tener una mariposa en la vida de los despistados. ¡Gracias, Bolboreta! Tu infalible olfato ha olido el queso 😉

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  3. jomabastos
    03/06/2014

    ¡Hola!

    Un gran cuento! Tus narraciones a menudo tienen el efecto de poner mi imaginação fluyendo. Por eso es por lo que voy recontar logisticamente tu cuento.

    “La academia de la vida es frecuentada por todos nosotros, que nos consideramos los más inteligentes del mundo en alguna cosa y en ella aprendemos todo de todos hasta alcanzar el erudito título de maestro.
    Nuestro objetivo es trabajar siempre en la mejor compañía con la mejor máquina, con la mejor mano de obra y con la mejor materia prima, con el objetivo de alcanzar la meta que nos propusimos para hacer lo que es un producto final debidamente certificado para satisfacer plenamente a nuestros clientes.
    Pero existen secretos celosamente guardados por la dirección, porque quién define la calidad final de ese producto, sin considerar la proveniência de la materia-prima, es el grande maestro comprador el cual sabe que el humano consumidor, por las dificultades económicas y financieras crecientes, va a absorber aquello que le aparece a precios bajos sin tener en cuenta la calidad.
    Pero no merece la pena nos lamentemos y entonces volvemos a fabricar para alcanzar el patrón definido por nuestro empregador.”

    Salud con felicitaciones!

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    • Martes de cuento
      04/06/2014

      Me alegra saber que los relatos del martes te gustan 🙂 Pero aún me gusta más saber que te sirven para reflexionar.
      Tu análisis me sorprende, porque no había pensado en el cuento desde ese punto de vista. Me gusta que compartas tus ideas, porque así nos enriquecemos todos al abrir la mente para ver nuevas perspectivas.
      Pasa una semana genial y vuelve pronto, amigo Joma.
      Un abrazo.

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  4. Anónimo
    03/06/2014

    Me encanta el cuento !!!! Creo que en una vida anterior yo debí trabajar en esa magnífica cocina de Roenchistán porque me pirro por todos los quesos , quizás aún me queda algo de ratoncillo . Felicidades !

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    • Martes de cuento
      04/06/2014

      Seguramente, tu debiste ser la Gran Maestra 😉 A mí tampoco me importaría, ni lo más mínimo, trabajar en esa cocina, pero creo que no podría evitar probar las mezclas 😀 😀 😀 ¡Adoro el queso, como tú!

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  5. juani casco
    03/06/2014

    Upssss!!! Yo soy el anónimo de antes . Reitero las felicitaciones .

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Nos encanta que nos cuentes

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Esta entrada fue publicada en 03/06/2014 por en Cuento de Martes de cuento y etiquetada con , , , , , .
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