Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

Las dos fantásticas y el niño que nació bajo las margaritas

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Ilustración: Margarita Nava

 

Para Marc, para que siempre encuentres margaritas mágicas cerca de ti.

Hace mucho, mucho tiempo el mundo estaba habitado por mujeres muy especiales. Algunos las llamaban hadas; otros, brujas; otros, amazonas o duendes o gnomos… Pero la realidad es que eran solo mujeres, aunque mujeres extraordinarias. Nosotros, simplemente, las llamamos, las fantásticas.

Las fantásticas habitaban juntas en los linderos de los bosques, lejos de las ciudades, porque su ciencia consistía en recoger plantas y flores y con ellas hacer pócimas mágicas que curaban enfermedades o alegraban el alma de los que estaban tristes.

Eran mujeres dulces y hermosas, llenas de amor. En sus casas todo estaba en su sitio y todo tenía su lugar. Los muebles y los suelos estaban relucientes, porque a las fantásticas no les gustaba la suciedad y no soportaban que en su casa hubiera polvo. Sus grandes bibliotecas, llenas de extraños ejemplares con fórmulas mágicas y complicados dibujos, seguían el más estricto orden. Los libros, como firmes soldados, bien alineados por colores, por tamaños o por temas guardaban en sus páginas todo el saber del mundo. Las fantásticas siempre sabían dónde estaba cada uno de ellos y de qué hablaba, porque los habían leído un montón de veces; por eso eran tan sabias. En sus jardines, los pájaros cantaban y siempre florecían las margaritas, porque las margaritas crecen cerca de la gente que es especial.

Pero como ocurre muchas veces en este mundo, las personas que son distintas a la mayoría son envidiadas y odiadas. Así, que aquellas mujeres fantásticas fueron acusadas falsamente de los más horrendos crímenes por aquellos que no limpiaban sus casas, por los que no leían libros y por lo que no eran sabios ni sabían curar enfermedades ni alegrar el alma. Gente movida por la codicia que se había propuesto acabar con ellas y apropiarse de todo lo que les pertenecía.

Duramente perseguidas, muchas fueron encerradas en sucias y oscuras prisiones y allí murieron de pena. Otras lograron escapar y se refugiaron en profundas cavernas de las que solo se atrevían a salir de noche, por eso muchos les tenían miedo y así se forjaron las leyendas sobre brujas malvadas.

El tiempo fue pasando. Los libros de las fantásticas, encerrados en polvorientas bibliotecas, no enseñaban a nadie y el saber se fue muriendo.

Después de siglos y siglos de oscuridad y tristeza, en algunos lugares, las fantásticas decidieron enterrar sus temores y plantar cara a los que no limpiaban sus casas, a los que no tenían libros, a los que no eran sabios, ni sabían curar enfermedades ni alegrar el alma. Algunas valientes se atrevieron a mostrarse tal y como eran, consiguieron recuperar sus libros de las olvidadas bibliotecas y todos sus tesoros y así fue cómo, por fin, se supo la verdad. Por eso pudimos escribir el cuento que ahora os contamos.

Alba y Maika fueron dos de estas fantásticas. Se querían mucho, así que decidieron construirse una casa para vivir juntas. La casa era perfecta. Era grande, estaba cerca de un bosque y los pájaros alegraban con sus trinos la vida de las dos enamoradas. Ordenaron los libros por colores y limpiaron hasta el último rincón y durante un tiempo fueron muy felices en su nuevo hogar… Hasta que un día, se dieron cuenta de que en su casa no florecían las margaritas.

Empezaron a consultar manuales de magia sin hallar solución al problema hasta que al fin, en un ejemplar de tapas azules y letras doradas llamado “Grimorio de margaritas mágicas”, encontraron la solución.

En aquel libro había complicadas fórmulas para hacer crecer margaritas en los lugares más insospechados y extraños: en el desierto, en la nieve, en cuevas marinas, en la luna… Al fin dieron con la fórmula adecuada y plantaron las flores que, en poco tiempo, empezaron a florecer y a reír… ¿A reír?

Pues sí, habéis leído bien: las margaritas, un buen día, empezaron a reír, porque, sin darse cuenta, Alba y Maika habían añadido más polvo de perla del debido y en lugar de la “fórmula para hacer crecer margaritas en la ciudad”, habían fabricado la “fórmula para hacer crecer margaritas en la ciudad con un niño debajo”. El resultado fue que, al mirar bajo las flores, encontraron a un niño precioso que reía y las miraba feliz, estirando hacia ellas sus rechonchos bracitos. Contentas con el hallazgo, lo tomaron en sus brazos y decidieron quedárselo para siempre y enseñarle toda la sabiduría de sus libros.

Lo llamaron Marc, porque lo habían encontrado bajo las margaritas y también en honor a Marte, el dios de la guerra, para que creciera fuerte y pudiera luchar siempre con valentía contra todos los que no limpiaban sus casas, no tenían libros, no eran sabios y no sabían curar enfermedades ni alegrar el alma.

Y es por eso, que Marc lleva en sí toda la delicadeza de las flores y toda la fuerza de un dios.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

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shirokuro-chan

 

6 comentarios el “Las dos fantásticas y el niño que nació bajo las margaritas

  1. evavill
    28/07/2015

    Precioso el cuento, de verdad.

    Le gusta a 1 persona

  2. Artesana de Cuentos
    27/05/2014

    Nunca imaginé que las margaritas escondieran un secreto tan bonito. Y la historia de Marc es dulce y bella a la vez. Creo que las fantásticas nunca llegaron a desaparecer, es más estoy segura que en la Isla Imaginada vive una de ellas, eso sin duda.

    Me ha encantado, como siempre la historia de Margarita, felicidades para ella por tan bonito cuento y sus ilustraciones llenas de sensibilidad. Y por supuesto gracias una vez más a ti Nona por hacérnoslas llegar.

    Un gran abrazo, buena semana.

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    • Martes de cuento
      28/05/2014

      Gracias, Mayko. La ilustración es de Margarita Navas, pero el cuento es de “Martes de Cuento” en homenaje a Marc, el nieto de una queridísima amiga que visita a menudo la Isla Imaginada.
      Estoy segura de que en la Isla viven cientos de fantásticas y, cuando quieren trasladarse aquí se van a vivir a la Calle de los Sueños de Ilybook.
      Cada vez estoy más convencida de que somos legión de fantásticas, y muchas dispuestas a regalar sensibilidad, imaginación y dulzura. Yo conozco a más de una y seguro que conoceré a más 🙂
      Gracias por estar ahí, Mayko.
      Un beso grande.

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  3. jomabastos
    25/05/2014

    Hola!
    Es un cuento extraordinario. Ellas tenían muy amor y alegría para dar y para hacer de este mundo un local mejor para todos nosotros vivimos. Ultrapasaron prejuicios y ganaron independencia, consiguiendo “fabricar” además del ya su inmenso amor y alegría, algo muy precioso que llevaría al mundo todo su amor, alegría y la sabiduría que le sería transmitido por ellas a través de Marc.

    Un gran abrazo para ti y que tengas una semana muy feliz!
    Joma Bastos

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    • Martes de cuento
      27/05/2014

      Gracias, Joma, por leer el cuento. Me alegro mucho de que te haya gustado 🙂
      Te deseo, también, una semana estupenda.
      Un abrazo muy grande.

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Esta entrada fue publicada en 20/05/2014 por en Cuento de Martes de cuento y etiquetada con , , , , , , , , .
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