Martes de cuento

No hace falta quemar libros si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee. Fahrenheit 451

Gritón

Gritón

Gritón siempre estaba enfadado. No servía de nada que sus padres se lo consintieran todo, que le dieran todos los caprichos y que le dejaran hacer todo lo que le daba la gana; él seguía enfadado.

Si alguien a su alrededor le llevaba la contraria, se enfadaba. Si no le daban la razón cuando hablaba, se enfadaba. Si no se salía siempre con la suya, se enfadaba…

Y cuando se enfadaba no había quien lo soportara. Sus gritos, y lloros podían dejar sordo a un sordo y acabar con la paciencia del más paciente.

Una mañana, al despertarse, enfadado como siempre, comenzó a gritar:

—¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!! ¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!

Al abrir los ojos, había recordado que aquel día la profesora preguntaría la lección y, como no se la sabía, no quería ir al colegio, algo que le ocurría muy a menudo.

Cuando se despertaba gritando porque quería quedarse en casa, su padre o su madre corrían a su habitación e intentaban convencerlo de que tenía que ir a la escuela, pero él gritaba aún más fuerte y pataleaba, hasta que conseguía que sus padres llamaran a la abuela para que lo cuidara y él, entonces, en lugar de aprender cosas nuevas se pasaba todo el día sin hacer nada.

Pero aquella mañana algo extraño estaba ocurriendo, cada vez gritaba con más ganas y cada vez lloraba con más fuerza, pero nadie iba a consolarlo. Después de estar un buen rato berreando y en vista de que nadie le hacía caso, decidió descubrir qué es lo que estaba pasando y abrió la puerta de su habitación.

No bien había abierto, se quedó pasmado: detrás de la puerta no había nada. Pero lo que se dice nada de nada. Absolutamente nada.

Su casa había desaparecido. Enfrente, arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda, por todos lados, hasta donde la vista alcanzaba todo era blanco. Completamente blanco y vacío. Parecía que en el mundo solo quedaran él y su habitación. No había nadie que pudiera escuchar sus gritos.

Como no tenía ni la menor idea de lo que ocurría y como tampoco sabía qué hacer, cerró la puerta de golpe y, muy asustado, se sentó a pensar.

Quizá, se dijo, si grito más fuerte acabará apareciendo alguien. Y así lo hizo.

Comenzó a chillar y en el mismo momento en el que salió de su boca el primer grito, la mesita de noche se esfumó:

—¡Plop!

Se asustó tanto, que gritó aún más fuerte:

—¡Ahhhhhhhhhhh!

—¡Plop!

Ahora fue la lámpara la que se desvaneció.

Empezaba a estar muy, muy asustado y, por primera vez en su vida, sorprendido de que sus gritos y lamentos no sirvieran de nada. Al contrario, para lo único que servían era para hacer desaparecer las cosas.

Empezó a berrear y a chillar como un loco:

—¡Buaaaaaaaaa!, ¡¿qué haré ahora?!, ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaa!

Y, con cada nuevo grito,

—¡Plop!, ¡plop!, ¡plop!

Sus juguetes, la cama y la alfombra se evaporaron.

—¡Mamáaaaaaaaaaaaaa, papáaaaaaaaaaaaaaaaaaa!,  ¿qué está pasando?

—¡Plop!, ¡plop!, ¡plop!

Adiós al armario, las cortinas y los libros del colegio.

Gritón estaba loco de miedo y con un último grito, el más fuerte de toda su vida, empezó a caer, a caer, a caer en el blanco vacío, hacia abajo, solo…

Se despertó al oír que su padre le decía:

—¡Gritón! ¡Despierta! ¡No grites, es solo una pesadilla!

Al ver que ya no estaba solo y que la habitación seguía estando tal y como siempre había estado, sintió un gran alivio y exclamó:

—¡¡Fantástico, hoy tengo examen!! ¡¡Llevadme rápido al colegio!!

Sus padres se miraron asombrados y después de ponerle el termómetro, llamaron a la abuela para que lo cuidara.

Al fin y al cabo, aquel día, Gritón se libró de ir a la escuela.

FIN

¿Quién ha escrito y quién ha ilustrado este cuento?

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2 comentarios el “Gritón

  1. Aurora Losa
    20/02/2015

    jajaja. Nada como una buena pesadilla para hacernos ver las cosas de otra forma.

    Le gusta a 1 persona

    • Martes de cuento
      20/02/2015

      Este cuento nos los inspiró un niño en el transporte público 😀 😀 😀 No queríamos desearle ningún mal, pero un buen susto seguro que se lo merecía.

      Le gusta a 1 persona

Nos encanta que nos cuentes

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Esta entrada fue publicada en 01/10/2013 por en Cuento de Martes de cuento y etiquetada con , , , , , , , .
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